Tema 3: Intersección de género y cambio climático

En este tema se analizará la relación entre la igualdad de género (ODS 5) y el cambio climático (ODS 13).

Muchos gobiernos y organizaciones, incluyendo ONU Mujeres, señalaron que «las mujeres son cada vez más reconocidas como más vulnerables a los impactos del cambio climático que los hombres, ya que constituyen la mayoría de los pobres del mundo y son más dependientes de los recursos naturales que el cambio climático amenaza más».

Fuente: Getty Images/ Stockphoto

SDG 13 on climate action is essential for achieving all other sustainability development goals, in particular, SDG 2 (zero hunger), SDG 3 (good health and well-being), SDG 6 (clean water and sanitation), SDG 7 (clean energy), SDG 9 (sustainable and inclusive infrastructure), and SDG10 (reduced inequalities), SDG 11 (safe, sustainable and inclusive cities), SDG 12 (responsible consumption and production), and Goals 14 and 15 on protection, restoration and sustainable use of land and water resources.

Tackling climate change is also intrinsically linked to SDG 5. However, there is only one SDG 13 target specifically with a gender equality angle: raise capacity climate-change related planning and management including focusing on women (13.b).

There is an extensive literature exists on the intersection of gender equality and climate change, revealing that woman and men encounter and react to climate change in different ways. In general, women face higher vulnerability due to their reliance on natural resources and the structural inequities.

A 2019 study focusing on Spain, showed women – across all age ranges – are more susceptible to death from cardiovascular disease linked to climate change related temperature increases. 

Based on review study review study, in Europe, women are more likely than men to live in flood zone, where the effects of climate change are mostly acutely experienced.

Research has also indicated that gender-based violence, encompassing physical, psychological, and reproductive violence against women, tends to increase in frequency following natural disasters, resulting in multifaceted and profound effects on health and overall well-being.

Research indicates that women exhibit a higher propensity for taking action and seeking solutions in the context of climate change. A study by the Women’s Forum, encompassing nearly 10,000 individuals across G20 countries, revealed that women, more frequently than men, altered their behavior to reduce carbon dioxide emissions through practices such as recycling, supporting local products, and curbing water and meat consumption. In Canada, multiple studies have shown that girls and women are more inclined than boys and men to view climate change as a significant issue and express a greater sense of urgency for proactive measures. According to the largest public opinion survey on climate change conducted by the United Nations Development Programme (UNDP), involving 1.2 million people from 50 countries, Canada exhibited the most prominent gender gap in perceptions of climate change. Canadian women and girls surveyed were 12 percent more likely than their male counterparts to consider climate change an emergency.

La investigación científica se vuelve más precisa y ventajosa cuando se tiene en cuenta el género.

Por ejemplo, a lo largo de los estudios sobre la seguridad del cinturón de seguridad y los ensayos clínicos para medicamentos, los hombres han sido tradicionalmente considerados como los sujetos de prueba por defecto. Sin embargo, es crucial reconocer, como se expresa en un estudio sobre el latigazo cervical, que «las mujeres no se reducen a los hombres». Cuando la investigación pasa por alto el género y el sexo como variables, no es raro observar disparidades en los resultados de seguridad y salud entre hombres y mujeres que se manifiestan en entornos del mundo real.

Las mujeres aportan una perspectiva y experiencias distintas al ámbito de la investigación. La incorporación de mujeres y minorías en la investigación permite a estos grupos actuar como catalizadores para el cambio en sus comunidades, arrojando luz sobre sus experiencias vividas, perspectivas y los desafíos únicos que enfrentan. Si bien las mujeres se enfrentan a una mayor vulnerabilidad en la crisis climática, también ocupan una posición única para servir como agentes influyentes del cambio. En promedio, las mujeres exhiben una huella de carbono más pequeña que los hombres, adoptan actitudes más responsables hacia el cambio climático y demuestran un mayor interés en la protección del medio ambiente. Las mujeres líderes están abordando activamente la crisis climática en varios niveles, desde iniciativas de base hasta altos cargos corporativos. Los estudios indican que las organizaciones con más mujeres ejecutivas y miembros de la junta tienden a tener un mejor desempeño tanto en términos de impacto ambiental como de responsabilidad social corporativa general (RSE) o Medio Ambiente, Social y Gobernanza (ESG).

Cuestionarios